Indulgencia Perpetua


El 24 de junio de 1896, la Capilla Sacramental de la Parroquia de Santa María Magdalena de Dos Hermanas y la Ermita del Cortijo de Cuarto, como lugares sagrados donde es venerada la Santísima Virgen de Valme, recibieron el privilegio de la agregación a la Sacrosanta Patriarcal Basílica Liberiana de Santa María la Mayor, de Roma, para que todos los fieles pudieran gozar de las mismas indulgencias y gracias espirituales que si visitaran personalmente dicho templo mariano.

Este singular vínculo de unión espiritual fue renovado mediante decreto de la Penitenciaría Apostólica, dado el 4 de marzo de 2010, por el que se concede a todos los fieles verdaderamente arrepentidos la posibilidad de ganar la indulgencia plenaria, siempre que cumplan las condiciones acostumbradas (confesión sacramental, comunión eucarística y oración por las intenciones del Sumo Pontífice) y asistan devotamente a una función sagrada, o al menos reciten el Padre Nuestro y el Credo símbolo de la fe:

1. El 5 de agosto, día de la fiesta de la Basílica Liberiana.
2. El día de la fiesta de Ntra. Sra. de Valme.
3. En todas las solemnidades litúrgicas de la Bienaventurada Virgen María.
4. Una vez al año, en un día libremente elegido por cada uno de los fieles.
5. Cada vez que, por devoción, un grupo venga en peregrinación a la Capilla Sacramental o la Ermita.

En virtud del mismo privilegio, la Hermandad ostenta el título de “Pontificia” desde el referido año 1896.

La renovación del vínculo de unión espiritual, que conlleva la posibilidad de ganar la indulgencia plenaria con carácter perpetuo bajo las referidas condiciones, se hizo efectiva mediante la entrega a la Hermandad del correspondiente título y decreto de la Penitenciaría Apostólica por parte del cardenal-arcipreste de la Basílica Papal de Santa María la Mayor, al término de la Solemne Misa celebrada el 11 de marzo de 2010 en la capilla de la Salus Populi Romani, con motivo de la peregrinación “Valme en Roma”.