Carreteros y Galeristas

A lo largo de la historia se han engalanado carros, carretas y galeras para acompañar en el cortejo de la Romería a Nuestra Señora de Valme.

Se debe a la creatividad de Diego Justiniano Lamadrid, impulsado por la camarera de la Virgen Elena Molina de la Muela, la realización de la primera carreta de flores de papel de seda rizado para la Señora, allá por el año 1922. Entonces se utilizó por vez primera este tipo de flor, que con el paso del tiempo se ha consolidado, caracterizando el exorno de las carretas de Valme.

Los carreteros y galeristas son hermanos de la Hermandad que, año tras año, realizan esta peculiar ofrenda a la Virgen de Valme, manteniendo una tradición casi centenaria, que se va transmitiendo de generación en generación. Dándole libertad a la imaginación para la preparación de unas carretas y galeras que llenan el tercer domingo de octubre de gran colorido y belleza.

Las carretas que acompañan a la Virgen en el cortejo de la Romería están compuestas por un techo de dos o cuatro aguas, dos faldones y dos ruedas. Estos elementos van colocados sobre una batea con una viga central donde se engancharán las yuntas de bueyes. Las galeras están compuestas por techos de dos aguas y dos faldones. Son de mayor dimensión que las carretas pero, al igual que estas, tienen una batea y una viga central para que también puedan ser tiradas por bueyes. Mientras que en las carretas suelen ir niñas o mujeres vestidas de flamenca, en las galeras las reuniones son mucho más amplias y diversas.



En la actualidad, el cortejo de la Romería cuenta con el exorno de dieciocho carretas hechas de papel de seda rizado, y una treintena de galeras. El exorno de estas últimas es variado, pudiendo ser de papel de seda rizado en su integridad, mixtas de tela y papel de seda rizado, y otras engalanadas con estilo libre.

La preparación de las carretas y galeras suele comenzarse en el mes de julio. Aunque son muchos los exornistas que, acabando el tercer domingo de octubre, ya piensan en los diseños para la próxima Romería. Desde el verano, es frecuente ver a personas rizando flores tanto para la carreta de la Virgen como para las otras que la acompañarán en su peregrinar hasta Cuarto.

Las flores de papel de seda –base de la tradición de estos característicos exornos– constan de 16 pétalos que serán rizados con dos vueltas o pellizcos. Estas flores se van agrupando con un alambre, de cuatro en cuatro o de cinco en cinco, para después ser prendidas en las mallas metálicas que cubren las diferentes partes de las que están compuestas las carretas y galeras. Cada exorno puede llevar aproximadamente unas ciento veinte mil flores de papel de seda rizado, adaptadas a los distintos diseños y con una gran variedad de colores.


Dentro de los exornos de carretas y galeras, aunque se deben cumplir ciertas normas, cada carretero o galerista le da su toque personal, colocándole preciosos detalles: flores contrahechas, canastos de mimbre, piezas de marquetería o trabajos manuales para colocar en las cuatro esquinas de los techos. También es de mencionar la confección de los frontiles, fajas y collares para engalanar a la yunta de bueyes que tirará de la carreta o galera.

Todos los exornistas de carretas y galeras de Valme sueñan cada año con su ofrenda, que hacen con gran ilusión para acompañar el tercer domingo de octubre a la Santísima Virgen en su popular Romería hasta el Real Santuario de Cuarto.